Muñoz Inchausti, EduardoSalazar Cortés, Christopher2026-06-232026-06-232012https://repositoriobibliotecas.uv.cl/handle/uvscl/17526En la década de los 90, Chile comienza la tarea de reconstrucción de la democracia, tarea que al día de hoy no está completa. Además de esto, es necesario abrir espacios para el debate respecto de qué institucionalidad se quiere para el país. Es aquí donde aparece la idea de instaurar la figura del Ombudsman, concepto que proviene del sueco y que, traducido al español, significa Defensor del Pueblo. El Defensor del Pueblo tiene su origen en 1713, en Suecia. Originalmente, la figura del Ombudsman servía para fungir como escrutador del Gobierno y para señalar cuando los representantes de la ley abandonaban el cumplimiento de sus responsabilidades, pero que, con el paso de los años, alcanzaría como función primordial velar por el respeto de los derechos de los ciudadanos como individuos y por los derechos fundamentales de las personas. La Defensoría se fue expandiendo por Europa y posteriormente llegó a varios países del mundo, hasta alcanzar América. Hoy en día, Chile es el único país de Latinoamérica que no cuenta con esta autoridad. Por lo tanto, en este trabajo se dará a conocer el organismo, la experiencia de Suecia, España y México, y se realizará un análisis de la situación del país en relación con la viabilidad existente para que forme parte de la institucionalidad chilena.esAtribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Chile (CC BY-NC-SA 3.0 CL)DERECHOS CIVILESDERECHOS HUMANOSOMBUDSMANDefensor del pueblo para ChileThesis