Una respuesta solidaria y un concierto de la humanidad que se rebela : hacer la revolución continental en la década de los sesenta. Casa de las Américas (Cuba), la Organización Latinoamericana de Solidaridad y el Encuentro de la Canción Protesta en la praxis político-cultural de la solidaridad revolucionaria latinoamericana (1959-1967).

dc.contributor.advisorIglesias Vásquez, Mónica
dc.contributor.authorPeirano Iglesias, Alondra
dc.coverage.spatialValparaíso
dc.date.accessioned2026-06-03T15:11:48Z
dc.date.available2026-06-03T15:11:48Z
dc.date.issued2025
dc.description.abstractQué, desde dónde y ¿para qué?. La solidaridad revolucionaria latinoamericana y caribeña1 que se tejió en torno a la Revolución cubana fue, y es, un aspecto central en el devenir de Nuestra América. Es una temática en la que se condensan una multiplicidad de dimensiones de la realidad: histórica, política, económica, ideológica, militar, cultural y artística, y que, por lo mismo, ha sido profusamente analizada desde diversas perspectivas (dejaremos las referencias bibliográficas para más adelante). Dentro de este marco general, en el que profundizaremos en el primer capítulo, el problema central de nuestra investigación fue analizar cómo contribuyó Casa de las Américas (La Habana-Cuba) a la configuración del carácter político-cultural de la solidaridad revolucionaria latinoamericana durante la década de 1960, especialmente, entre 1959 y 1967. Problemática que en este trabajo hemos estudiado, por un lado, como una entrada específica para analizar algunos aspectos centrales de la elaboración práctica y teórica del “latinoamericanismo revolucionario” (OLAS, 1967a, p.53)2 en ese momento y contexto, o marxismo nuestroamericano, según lo hemos conceptualizado en esta tesis en función de la articulación entre la influencia martiana y la reivindicación marxista-leninista que proponemos, nociones que usaremos indistintamente. Y, por otro lado, hemos abordado dicha solidaridad desde dos dimensiones complementarias y que se entretejen: como estrategia político-ideológico-militar, la que se consolidó durante la Primera Conferencia de la Organización latinoamericana de Solidaridad (en adelante OLAS); y como concepción artístico-político-cultural-intelectual, particularmente, político-musical, que se condensó en el Primer Encuentro de la Canción Protesta (en adelante ECP). La pregunta por el sentido de la simultaneidad entre ambas instancias a mediados de 1967 (de aquí el marco temporal de esta tesis), en los que Casa de las Américas cumplió una labor central, se despliega a partir de la conjunción singular entre ambas dimensiones que se expresó de manera paradigmática en aquella sincronía de eventos. Y que, por lo mismo, se configura como un hito único, excepcional y privilegiado para analizar aquella articulación dentro de la construcción del carácter político-cultural de aquella solidaridad, situando a la institución como un nodo y un actor fundamental en la construcción del marxismo nuestroamericano. En esta mirada particular sobre este hito aparece uno de los aportes centrales de esta investigación para el campo de los estudios político-culturales de las izquierdas latinoamericanas en la historia reciente. Así, a partir de la inquietud general por cómo se configuró y cómo se expresó esta solidaridad en los años sesenta, desde la reivindicación de Martí y la resignificación de Nuestra América elaborada desde Cuba3, particularmente desde Casa de las Américas, y desde la influencia marxista-leninista, nos preguntamos ¿cómo contribuyó Casa de las Américas a configurar el carácter político-cultural de la solidaridad revolucionaria latinoamericana, en el contexto de la Revolución cubana en los años sesenta? Esta interrogante general, que abarca diferentes dimensiones del fenómeno, nos exige complejizar su análisis, ampliando los márgenes de su estudio como una praxis político-cultural. En esta tesis, entonces, la categoría de praxis que proviene, tradicionalmente, de la filosofía política, por un lado, es utilizada y reapropiada desde la noción propuesta por el filósofo y docente hispanomexicano, Adolfo Sánchez Vásquez (2003), quien parte de la idea de praxis en Marx (1999), en las que profundizaremos en el primer capítulo y utilizaremos a lo largo de la tesis. Y, por otro lado, la hemos conceptualizado como “categoría bisagra” o “categoría puente”, en tanto nos permite dar densidad teórico-metodológica a la articulación entre las dos dimensiones que estamos proponiendo para comprender y complejizar la caracterización de esta solidaridad, desde las prácticas concretas, y no desde una definición a priori. De esta manera, esta categoría permite expandir, desde la inter/multidisciplina, el campo de los estudios político-culturales de las izquierdas latinoamericanas. Para abordar esta pregunta central, el recorrido propuesto a continuación se compone de 4 partes: el primer capítulo es una sistematización teórico-metodológica desde una perspectiva epistemológica, tanto del marco teórico-conceptual en el que se inserta este trabajo, como de la práctica multi/interdisciplinaria de investigación. El segundo capítulo es un análisis de algunas dimensiones de la vida y obra de José Martí, cuyo propósito no es ofrecer una reconstrucción biográfica exhaustiva, sino situar algunas de sus principales acciones e ideas como un sustrato político y cultural que la Revolución cubana resignificó en los años sesenta. En particular, su noción “Nuestra América” se convirtió en una categoría clave para articular la solidaridad revolucionaria como praxis continental, que Casa de las Américas proyectó en el ámbito artístico-cultural y político-intelectual. A su vez, el aspecto militante de su vida como estratega, ideólogo y organizador político tuvo una profunda influencia en la Revolución y el proceso histórico-político latinoamericano de los años sesenta del S.XX. De aquí el hilo rojo que une la segunda guerra de independencia cubana de fines del S.XIX, que lideró Martí, y el proceso revolucionario cubano en el que profundizaremos. En el tercer capítulo, indagamos en algunos aspectos centrales de este proceso durante el primer lustro de la década del sesenta, ahondando en la historia y la contribución de Casa de las Américas en ese momento en el proceso de latinoamericanización de la Revolución cubana, la configuración de su carácter latinoamericanista desde una dimensión político-cultural, y en la resignificación martiana de Nuestra América, particularmente, desde las redes artístico-intelectuales de solidaridad latinoamericana que desde la institución se tejieron. Por último, en el cuarto y último capítulo, en un primer momento profundizamos en las concepciones de continentalidad y solidaridad latinoamericana revolucionarias definidas en la Primera Conferencia de la OLAS, y, en un segundo momento, ahondamos en el análisis del quehacer y de las características de la Canción Protesta, y su papel en los procesos revolucionarios, definidos durante el ECP. Para, a partir del cruce entre la perspectiva político-ideológica-militar que se condensa en aquella Conferencia y la concepción político-artístico-cultural, particularmente, musical, que se amalgama en el Encuentro, profundizar en el análisis del carácter político-cultural de la solidaridad revolucionaria latinoamericana en ese momento. Sentidos. Desde dónde y ¿para qué mirar lo que analizamos? . Por último, aunque no por ello menos importante y desafiante, quisiera compartir aquí desde dónde reflexiono, siento, escucho, observo, cuestiono, indago y escribo. Pienso, proceso y hablo desde el pasado y el presente, hacia el presente y el futuro, desde muchas voces y lugares: desde mi ser mujer mestiza, trabajadora, intelectual, madre, dirigenta vecinal, hija y nieta de luchas y represión, de exilios y retornos, entre otros. Escucho desde la música que acompaña mis días, habito, también, desde el movimiento, la alegría y las memorias que nos brinda la danza. Descifro y escribo desde mi historia, desde nuestra historia, “en estos turbulentos tiempos, bélicos y durísimos” (Fernández, 2025), marcados por un capitalismo salvaje y un patriarcado, aunque cada vez más cuestionado, aún feroz. En medio de este doloroso momento de la humanidad llevada, una vez más, a su límite, herida a sangre y fuego por el genocidio brutal contra el pueblo palestino perpetrado por el ente sionista, y el delirio del imperialismo en su larga y grotesca decadencia. Reflexiono y cuestiono desde la búsqueda de amplitud del conocimiento y de la complejización del pensamiento, desde la motivación profunda por aportar un grano de arena a una producción de conocimiento y pensamiento crítico que pueda hacerse parte de procesos de transformación social en este mundo injusto y tan desigual. Pienso, siento, miro y analizo desde estos lugares, emociones, sentimientos, pensares y posicionamientos. Habito y problematizo desde profundas inquietudes vitales personales y necesidades políticas colectivas: la motivación por aportar a procesos de transformación que, en parte, se plasma en este texto y que lo sobrepasa. Inquietudes colectivas que se manifestaron de forma amplia durante la Revuelta popular en Chile, entre fines del año 2019 -año en que, además, empecé este viaje doctoral- y principios del 2020, truncada abruptamente por el advenimiento de la pandemia global. Aun así, en medio de aquella coyuntura aparecieron algunas posibilidades y horizontes políticos emancipadores (Peirano, 2024), y cuestionamientos elaborados colectivamente con relación al rol de la academia, en particular, que es desde donde estamos hablando aquí. Algunos de los cuales, de alguna manera, también se entretejen en este proceso: ¿desde dónde nos planteamos las preguntas de investigación? ¿Para qué pensamos estas problemáticas? ¿Con quiénes y para quiénes elaboramos conocimiento y reflexiones? ¿Cuál es el sentido de un trabajo individual y solitario, como condición en la que, en general, se elaboran las tesis doctorales en este contexto neoliberal de producción académica? ¿Qué criterios de producción de conocimientos se están legitimando en el mismo ejercicio de responder a estas exigencias de productividad? ¿A qué intereses se está respondiendo? A más de 50 años del golpe de Estado en Chile, y otros cuantos, en el Cono Sur, habito y escribo desde una postdictadura marcada por la normalización del malestar social frente a la precarización de la vida, por la naturalización de la impunidad, de la fragmentación y la atomización social, la apatía aprendida y adquirida, y por la reproducción y perpetuación de la hegemonía del neoliberalismo y la desigualdad económica, social y cultural. A pesar de todo esto, y más, varias, varies y varios seguimos anhelando un presente y un futuro más solidarios, amables y justos, seguimos anhelando una vida digna para todas, todes y todos. Desde aquí es desde donde escribo y termino estas líneas, que ahora, comparto con ustedes. 1 En adelante, cuando hagamos referencia a América Latina o a Nuestra América, estaremos incluyendo al Caribe como una subregión de este territorio, lo mismo cuando hablemos de latinoamericanismo o nuestroamericanismo. 2 En adelante, sólo reiteraremos esta referencia cuando sea necesario en función de la argumentación, puesto que entendemos que es la misma para cada cita de esta noción. 3 Así mismo, cuando hablemos de Nuestra América, estaremos incluyendo también al Caribe, así como lo concibieron Martí y la Revolución cubana. Sólo como un ejemplo entre muchos, Luis Suárez plantea: “Somos la y de la conjunción entre América Latina y el Caribe no hispano. […] Aquí llegó, como llegó al Caribe, el mundo. Esta zona es el tránsito Oriente-Occidente, una zona de tránsito. […] La posición de la isla es estratégica, y por eso los EEUU querían dominar a Cuba, por su posición geopolítica estratégica” (Comunicación personal, noviembre 2022).
dc.facultadFacultad de Arquitectura
dc.identifier.urihttps://repositoriobibliotecas.uv.cl/handle/uvscl/17438
dc.language.isoes
dc.publisherUniversidad de Valparaíso
dc.rightsAtribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Chile (CC BY-NC-SA 3.0 CL)
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/cl/
dc.subjectREVOLUCION
dc.subjectPOLITICA
dc.subjectLATINOAMERICANO
dc.titleUna respuesta solidaria y un concierto de la humanidad que se rebela : hacer la revolución continental en la década de los sesenta. Casa de las Américas (Cuba), la Organización Latinoamericana de Solidaridad y el Encuentro de la Canción Protesta en la praxis político-cultural de la solidaridad revolucionaria latinoamericana (1959-1967).
dc.typeTDOC
uv.catalogadorDRB ARQ
uv.departamentoEscuela de Graduados
uv.notageneralDoctora en Estudios Interdisciplinarios sobre Pensamiento, Cultura y Sociedad.

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